El Ejecutivo federal proyecta un repunte de inversión mixta para la segunda mitad del año
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó un balance detallado de la situación financiera del país, respaldado por una docena de variables económicas de alta relevancia. La Mandataria aseguró que los indicadores demuestran la viabilidad y fortaleza del modelo denominado "Segundo Piso de la Cuarta Transformación". Asimismo, anticipó que los efectos de los proyectos de infraestructura pública y los esquemas de inversión mixta que se han puesto en marcha comenzarán a reflejarse de manera notable durante el segundo semestre del año en curso, dinamismo que se suma a la reciente inyección de 21 mil millones de pesos anunciada por el sector farmacéutico dentro del Plan México.
Empleo e inversión extranjera alcanzan cifras sin precedentes históricos
El reporte económico destaca que la Inversión Extranjera Directa (IED) registró un máximo histórico durante el primer trimestre de 2026, captando 23 mil 591 millones de dólares. Este flujo de capital se complementa con un panorama laboral óptimo, donde la tasa de desempleo se contrajo hasta situarse en un 2.5 por ciento, consolidando a la nación dentro del selecto grupo de los tres países con menor desocupación a nivel global. Los datos del INEGI confirman la creación de 669 mil nuevos puestos de trabajo adicionales, posicionando a abril de 2026 como el periodo anual con mayor volumen de contratación formal en la historia del país. Como consecuencia directa del incremento al salario mínimo, el índice de pobreza laboral descendió a su nivel más bajo desde que se tiene registro, ubicándose en un 30.7 por ciento.
Mitigación inflacionaria, solidez cambiaria y control de energéticos frente al entorno global
En materia de política monetaria y precios al consumidor, la Jefa del Ejecutivo resaltó la tendencia a la baja tanto en la inflación como en las tasas de interés, un logro atribuido a los pactos nacionales para contener los costos de la canasta básica y de los combustibles. Bajo este escenario de estabilidad, la moneda mexicana mantiene un desempeño firme frente al dólar, cotizando en un tipo de cambio de 17.40 pesos por unidad. Adicionalmente, el país se situó entre los mercados con los precios de gasolinas más competitivos del mundo, logrando amortiguar el impacto del encarecimiento internacional del petróleo crudo derivado de las tensiones bélicas que involucran a Irán.
Disciplina fiscal y saneamiento de los activos del Estado mexicano
El informe gubernamental reveló mejoras sustanciales en el manejo de las finanzas públicas. Durante el ejercicio anterior, el déficit fiscal reportó una reducción equivalente al 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que la eficiencia recaudatoria escaló del 14.7 al 15.2 por ciento del PIB. Respecto a los requerimientos financieros del sector público, el saldo de la deuda se estabilizó en un 50.3 por ciento del PIB al cierre del primer trimestre del año. Por otro lado, la balanza comercial arrojó un saldo superavitario gracias a un repunte récord del 21.8 por ciento en las exportaciones totales. En el ámbito energético, Petróleos Mexicanos (Pemex) logró disminuir sus pasivos financieros en 20 mil millones de dólares, lo que se tradujo en una mejora inmediata en la percepción y evaluaciones de las agencias calificadoras de riesgo crediticio.
Nuevas herramientas institucionales para incentivar el capital privado y los programas sociales
Para consolidar este dinamismo, el marco jurídico estatal sumó la aprobación de la Ley para la Inversión, herramienta legal que agilizará los proyectos mixtos programados para los próximos meses. Complementariamente, se formalizó la apertura de la Oficina de Inversión, dependiente de la Presidencia de la República, un organismo diseñado para simplificar la llegada de capital privado mediante la simplificación de regulaciones, la instrumentación de una ventanilla única de atención y el otorgamiento de certeza tributaria a los contribuyentes. Finalmente, la Presidenta subrayó que esta robustez macroeconómica permite dar continuidad y blindaje presupuestal a la red de Programas para el Bienestar, los cuales no solo preservan sus padrones vigentes, sino que expanden su cobertura con la incorporación de nuevos esquemas de apoyo directo a la población.