México y la UE Inauguran una era de Cooperación Estratégica
Un nuevo capítulo diplomático fundado en valores compartidos y el orden multilateral

El peso de la Hacienda Pública
Grupo Elektra cerró el último trimestre de 2025 con números rojos profundos. La subsidiaria de Grupo Salinas reportó una pérdida neta de 19 mil 859 millones de pesos tan solo entre octubre y diciembre. Este desplome financiero es la consecuencia directa del revés judicial sufrido en noviembre ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que desechó los recursos de la empresa sobre adeudos fiscales de años anteriores.
Para cumplir con el fisco, la compañía tuvo que realizar una provisión masiva de impuestos a la utilidad por 23 mil 261 millones de pesos, lo que arrastró sus indicadores trimestrales.
Pérdidas al alza: Un cierre de año complicado
En la comparativa anual, el panorama refleja la presión de los créditos fiscales:
Banco Azteca: El motor que sostiene los ingresos
A pesar de las pérdidas netas por impuestos, la operación comercial de la empresa mostró un dinamismo mixto. Los ingresos totales crecieron un 2% gracias al sólido desempeño de su brazo financiero:
| Sector | Desempeño Trimestral |
|---|---|
| Banco Azteca | 📈 Incremento del 9% en ingresos (36,162 mdp). |
| Ventas Comerciales | 📉 Disminución del 8%. |
| Cartera de Crédito | 📈 Registró un "firme crecimiento" en el periodo. |
Fin de los litigios: "No debe nada al Gobierno"
Tras años de pugnas legales que se convirtieron en un caso paradigmático de cobranza a grandes contribuyentes, Elektra informó a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) que ha dado vuelta a la página.
Aunque Grupo Salinas pactó un esquema de pago con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) que inició en enero y concluirá hasta mediados de 2027 (con 18 mensualidades pendientes), la empresa fue tajante en su comunicado:
"La compañía ha concluido la totalidad de sus litigios fiscales y no debe nada al gobierno de México bajo ningún concepto".
Perspectiva Financiera
El ejercicio 2025 quedará marcado en la historia de la minorista como el año del "ajuste de cuentas". Si bien la operación bancaria sigue siendo rentable y expansiva, la necesidad de sanear el balance frente a la Hacienda pública ha dejado una huella profunda en su capital, obligando a una reestructuración de sus prioridades financieras para los próximos dos años.