México y la UE Inauguran una era de Cooperación Estratégica
Un nuevo capítulo diplomático fundado en valores compartidos y el orden multilateral

Tras el reciente revés legislativo a la reforma constitucional, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que la ruta de la transformación electoral no se detiene. Este lunes 16 de marzo, la mandataria enviará al Congreso una serie de reformas a leyes secundarias diseñadas para imponer un tope a los gastos excesivos en los estados y fortalecer la participación ciudadana.
EL OBJETIVO: AHORRO DE 4 MIL MILLONES DE PESOS
La Jefa del Ejecutivo Federal detalló que el corazón de este "Plan B" es la austeridad republicana. La meta es generar un ahorro estimado de 4 mil millones de pesos, recursos que, según explicó, no se quedarán en el centro, sino que se devolverán directamente a los estados y municipios para atender las necesidades más apremiantes de la población.
"El objetivo es erradicar el régimen de corrupción y privilegios. Si algo ha demostrado la Cuarta Transformación es que la honestidad y la austeridad dan resultados", afirmó durante "Las mañaneras del pueblo".
RADIOGRAFÍA DEL GASTO: LEGISLADORES "CAROS" Y REGIDURÍAS EXCESIVAS
Para justificar la urgencia de estos topes presupuestales, la Presidenta expuso las marcadas disparidades en los costos operativos de los congresos locales:
Asimismo, cuestionó la saturación de cargos en los ayuntamientos, citando ejemplos como Monterrey, que cuenta con 28 regidores, o Puebla, con 23, estructuras que el nuevo plan busca racionalizar.
FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA DIRECTA
Más allá del recorte financiero, la propuesta busca empoderar a la ciudadanía a través de:
CUMPLIMIENTO DE COMPROMISOS Y PRINCIPIOS
Sheinbaum Pardo recalcó que, al enviar estas iniciativas, cumple con la palabra empeñada ante el electorado, que percibe como "excesivos" los recursos destinados a partidos e instituciones en un país con grandes carencias.
"Cumplí con la gente y eso para mí es de principios. Es muy importante ver quién votó porque disminuyan los privilegios y quién no", sentenció, dejando claro que la votación del próximo Plan B pondrá a prueba la coherencia de todas las fuerzas políticas frente a la demanda social de reducir el costo de la política.