Las autoridades ministeriales y fuerzas federales mantienen un despliegue continuo en la región sur para dar con el paradero de la comunicadora
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, echó por tierra los rumores propagados en plataformas digitales y portales regionales que aseguraban la localización de la periodista Roxana Guzmán Ramírez, quien se encuentra desaparecida desde el pasado 2 de junio. La jefa del Ejecutivo estatal aclaró que las corporaciones de los tres niveles de gobierno no han suspendido los operativos de rastreo y que, formalmente, el paradero de la víctima sigue siendo desconocido. Los informes falsificados apuntaban a que Guzmán había sido rescatada con heridas graves en una zona de barrancas en el sur de la entidad, un escenario que quedó completamente descartado por la mandataria.
Refuerzan operativos de localización bajo la coordinación de los tres niveles de gobierno
Nahle García detalló que la Fiscalía General del Estado permanece como el único organismo facultado para emitir reportes oficiales sobre el curso de las indagatorias. Asimismo, reveló que por instrucciones directas de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, se canalizó un estado de fuerza adicional al sur de Veracruz con el fin de potenciar las células de búsqueda, aunque las inspecciones en campo no han arrojado saldos positivos tras setenta y dos horas de labores ininterrumpidas. En un encuentro con medios, la gobernadora enfatizó que las instituciones de seguridad pública actúan con la misma rigurosidad ante cualquier privación ilegal de la libertad, sin importar el oficio o profesión de la persona afectada, reservándose además los detalles de las líneas de investigación vigentes para no entorpecer el caso.
Desesperado llamado de la familia ante el silencio de los captores
Por su parte, Fernando Guzmán, progenitor de la directora del medio digital Pulso Informativo del Sureste, dirigió un mensaje público tanto a las células policiales como a los captores de su hija para exigir su retorno inmediata y segura, confirmando que la familia no ha entablado ningún canal de negociación o contacto directo. El padre de la comunicadora, quien presenció el momento exacto en que un comando armado irrumpió en su vivienda para llevársela por la fuerza, manifestó su disposición de reunir recursos económicos si fuera necesario, lamentando profundamente los riesgos extremos a los que se exponen los profesionales de la información en el ejercicio de su labor periodística.