El secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, informó durante su comparecencia ante el Congreso local que la administración de Veracruz se ha visto obligada a recurrir a amparos indirectos para detener la ejecución de juicios y demandas heredadas de gestiones anteriores.
El funcionario describió que el panorama jurídico estatal está saturado por laudos y demandas que no se originaron en la actual gestión, pero que continúan generando severas consecuencias legales y financieras.
Riesgos Heredados: Ahued señaló que ha tenido que interponer al menos 20 amparos para combatir resoluciones que implican el riesgo de embargos de bienes públicos y han derivado en el inicio de multas dirigidas a la gobernadora.
Trabajo Jurídico Intenso: Enfatizó que esta carga de litigios requiere un trabajo permanente e intenso de las áreas jurídicas para defender el erario e impedir daños a la administración pública, ya que están "batallando y defendiendo el pasado y presente de responsabilidades del presente".
Ahued Bardahuil subrayó que la actual administración ha implementado un cambio de política para defender los intereses del estado, poniendo fin a prácticas irregulares que permitían acuerdos o lo que denominó "vender los juicios" en administraciones pasadas.